A medida que nuestras mascotas envejecen, sus necesidades cambian. Muchos tutores no se dan cuenta de que un perro puede ser considerado “senior” desde los 7 años, dependiendo de su tamaño y raza. Identificar esta etapa a tiempo es clave para brindarles una mejor calidad de vida, y uno de los primeros pasos es ajustar su alimentación y reforzar el cuidado veterinario preventivo.
¿Por qué son tan importantes las visitas veterinarias en perros mayores?
Los perros senior están más propensos a padecer enfermedades crónicas y degenerativas, como afecciones cardíacas, renales, articulares, dentales, e incluso deterioro cognitivo. Sin embargo, muchas de estas enfermedades pueden detectarse de forma precoz y tratarse eficazmente si se realizan controles veterinarios regulares.
Según una investigación publicada en el Journal of the American Veterinary Medical Association, los chequeos anuales o semestrales en perros mayores aumentan significativamente las posibilidades de detectar problemas antes de que se agraven. Esto permite mantenerlos más activos, saludables y felices por más tiempo.
¿Cuándo cambiar a una dieta senior?
El cambio a un alimento senior debería considerarse desde los 7 años, momento en que el metabolismo comienza a desacelerarse y el cuerpo requiere nutrientes específicos para enfrentar el envejecimiento. Este ajuste en la dieta ayuda a:
- Mantener una masa muscular adecuada.
- Apoyar el funcionamiento cerebral.
- Proteger articulaciones y huesos.
- Mejorar la digestión y salud intestinal.
AlfaDog Senior: Nutrición completa y especializada
En AlfaDog entendemos que cada etapa de vida tiene necesidades únicas. Por eso, contamos con AlfaDog Senior para razas pequeñas y también para razas medianas y grandes. Ambas fórmulas están diseñadas para cuidar a los perros mayores desde adentro hacia afuera, con ingredientes de alta calidad y beneficios funcionales comprobados:
- Harina de carne y hueso de vacuno como primer ingrediente: fuente de proteína de excelente calidad, ideal para mantener la masa muscular.
- Ácidos grasos Omega 3 (DHA y EPA): ayudan a conservar la salud cerebral y reducen la inflamación, apoyando articulaciones y sistema inmune.
- Carnitina y colina: favorecen el metabolismo de las grasas, mejoran la función hepática y ayudan a prevenir el deterioro cognitivo.
- Extracto de yuca y quillay: contribuyen a reducir el olor de las heces y mejoran la digestión.
- Zeolitas: minerales naturales que ayudan a mantener deposiciones más firmes y sin olor.
- Condroprotectores (condroitina y glucosamina): fortalecen el cartílago y mejoran la movilidad articular.
Apóyalo también desde el hogar
Además de una buena alimentación, hay otros cuidados que puedes implementar en casa para cuidar a tu perro senior:
- Proporciónale una cama cómoda y en un lugar sin corrientes de aire.
- Evita pisos resbaladizos o escaleras si tiene problemas de movilidad.
- Anímalo con paseos suaves y juegos que estimulen su mente.
- Bríndale compañía y cariño: los perros mayores también pueden sufrir ansiedad o confusión si se sienten solos.
Recuerda: un perro senior no es un perro enfermo, es simplemente un compañero que necesita atención más especializada. Con amor, visitas veterinarias y una nutrición adecuada como la que ofrece AlfaDog Senior, ¡puedes asegurarle una vejez feliz y activa!